EL CANCER DE MAMA

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¿QUÉ ES EL CÁNCER DE MAMA?

El cáncer de mama es el más frecuente en la mujer. La palabra “cáncer” indica que las células (en este caso de la mama) se han “transformado” y se reproducen (se multiplican) sin un control adecuado, expandiéndose progresivamente aunque, en general, con relativa lentitud. Si no se realiza un tratamiento determinado (y, a veces, a pesar del mismo) las células son capaces de extenderse a otros órganos. Sin embargo, si el tumor se trata en una fase precoz (local o locoregional) las opciones de curación (que el tumor no vuelva a aparecer) son altas, en general, con los tratamientos actuales.

No existe un solo tipo de cáncer de mama. El diagnóstico, tratamiento quirúrgico (cirugía), físico (radioterapia) y médico (quimioterapia, hormonoterapia, tratamiento biológico) se individualiza en función de las características de cada persona y cada tipo de cáncer de mama.

A continuación se exponen algunos aspectos generales sobre el tratamiento que intentan facilitar la comprensión del mismo de una forma general. Esta información sólo pretende complementar, nunca sustituir, la relación que se tiene entre los profesionales sanitarios y las pacientes.

¿QUÉ OPCIONES DE CIRUGÍA EXISTEN?

Básicamente hay dos opciones: la llamada “cirugía conservadora” y la mastectomía.

La cirugía conservadora consiste en extirpar el tumor con un margen de tejido mamario sano, de forma que se conserva la mama (aunque se pierde un cierto volumen). La cicatriz se intenta posicionar de la forma más adecuada estéticamente en función de las posibilidades de resección del tumor. Cuando mayor es el tumor o en algunas localizaciones, las posibilidades de un resultado estético adecuado disminuyen, incluso si se recurre a asociar técnicas de reparación plástica (cirugía oncoplástica). El fragmento de mama que se extrae con el tumor se analiza al microscopio (anatomía patológica) para comprobar que los márgenes de la resección son suficientes y analizar otras características relevantes para el pronóstico y el tratamiento. Este proceso de análisis tarda unas semanas y, hasta entonces, no podemos estar seguros de que la cirugía haya sido suficientemente amplia y qué otros tratamientos habrá que aplicar posteriormente. Aproximadamente en 1 de cada 10 mujeres intervenidas mediante cirugía conservadora será necesario realizar una reintervención para ampliar estos margenes (o realizar una mastectomía definitiva si lo anterior no es posible). Además, la cirugía conservadora se acompaña prácticamente siempre de radioterapia (radiaciones) de la mama un tiempo después de la cirugía

foto tumor info
La mastectomía supone la extirpación completa de la mama, incluyendo la areola y el pezón: Supone la desaparición completa del volumen de la misma, quedando una cicatriz (normalmente horizontal u oblicua) en la parte anterior del tórax, sobre los músculos que cubren la parrilla costal. Puede o no asociarse a la reconstrucción de la misma en esa intervención (reconstrucción inmediata), diferirse para otro momento (reconstrucción diferida) o, simplemente, no realizarse ninguna reconstrucción. Cualquier proceso de reconstrucción hace más compleja la intervención, aumenta en cierta medida las posibilidades de complicaciones postoperatorias y, en ocasiones, puede retrasar el comienzo de otros tratamientos. [Esta información se amplía en otro documento  (reconstrucción) y debe discutirla con detalle con su cirujano]

foto mastectomia info
Decisión del tratamiento quirúrgico: Se elige entre una y otra técnica en función de aspectos del tumor y de la propia paciente.  La opinión de la paciente es muy relevante, por lo que no debe extrañarse que se le pregunte en este sentido: no pretendemos eludir nuestra responsabilidad y le ofreceremos nuestro mejor consejo en función de lo discutido en el “comité de mama” (reuniones periodicas entre todos los profesionales donde se comenta cada caso de cáncer de mama para consensuar el mejor tratamiento: ver más adelante en este documento); aún así, insistimos, su opinión es muy valiosa para tomar esta decisión.

Cirugía sobre la axila en el cáncer de mama: La cirugía del cáncer de mama asocia, muchas veces, la extirpación de alguno o todos los ganglios de la axila del lado de la mama enferma. La técnica actual de “biopsia selectiva del ganglio centinela” puede utilizarse en muchos casos e intenta evitar las frecuentes secuelas de la extirpación completa de los ganglios de la axila. La biopsia selectiva del ganglio centinela tiene dos “tiempos”: inicialmente, generalmente el día antes de la intervención, un especialista, el médico nuclear, identifica cuál de los ganglios que se alojan en la axila es el principal (el centinela, es decir aquel cuya situación –puede estar sano o ser portador de una metástasis, es decir, de células del tumor de la mama– es capaz de predecir cómo es la de los otros ganglios). Esto se realiza mediante la inyección de una sustancia (un radiofármaco que emite una cantidad de radiación que se fija al ganglio centinela, pudiendo ser “fotografiado” (gammagrafía). Unas horas después, en el quirófano, el médico nuclear y el cirujano pueden identificar, aislar y extirpar ese ganglio que es analizado para averiguar si tiene o no células tumorales.

foto ganglio centinela
La linfadenectomía consiste en la extirpación de todos los ganglios de la axila en un territorio determinado, alrededor de la vena axilar. Generalmente se realiza cuando existen ganglios afectados (en número y cantidad relevantes) por el tumor en esta localización. En muchas ocasiones genera secuelas en la zona (molestias, dolor, alteraciones de la sensibilidad de la piel) o en el brazo (dolor, dificultad para el movimiento o aumento de volumen del mismo, el llamado “linfedema”). Es por ello que la linfadenectomía se evita siempre que resulta posible (sin sacrificar la seguridad oncológica).

¿QUÉ TRATAMIENTOS SE REALIZAN DESPUÉS DE LA CIRUGÍA?

La cirugía es una parte muy importante del tratamiento oncológico (del cáncer) de la mama. Sin embargo, rara vez es el único tratamiento. Para disminuir el riesgo de recaídas (reaparición) del tumor se realizan tratamientos complementarios: los más habituales son la radioterapia, la quimioterapia y el tratamiento hormonal.

La radioterapia consiste en administrar radiaciones que destruyen las células tumorales. Se aplica en el área de la mama y a veces también en regiones cercanas (axila, supraclavicular). Habitualmente se administra en “sesiones” cortas diarias (de Lunes a Viernes), durante un tiempo variable, entre 2 y 6 semanas. Se realiza en un Servicio de Oncología Radioterápica (un centro al que será remitida ya que nuestro hospital no dispone de esta instalación). Como efecto secundario produce alteraciones (irritación, incluso aparición de una quemadura similar a una quemadura solar, dificultades de cicatrización, etc.) de la piel de la mama y/o del tórax radiado, sensación de cansancio. Muy rara vez afecta a órganos cercanos y generalmente de forma leve (pulmón, parrilla costal, corazón). Durante la radioterapia se recomienda realizar la higiene local con jabones neutros, no utilizar cremas ni desodorantes (salvo lo que aconseje su oncólo radioterapeuta), evitar la exposición solar y llevar ropa poco ajustada.

La quimioterapia consiste en la administración de una combinación de medicamentos, generalmente por vía intravenosa (goteros) . Estos medicamentos están destinados a luchar contra las células tumorales que pueda haber en cualquier parte del cuerpo (es un tratamiento sistémico, es decir, para todo el organismo, a diferencia de la cirugía y la radioterapia cuyos efectos son locoregionales, es decir sólo para controlar el lugar de origen del tumor) frenando su crecimiento y multiplicación. Habitualmente se administra en el Hospital de Día Médico (servicio de Hematología y Oncología Médica) de nuestro Hospital, en la 1ª planta. Las “sesiones” suelen precederse de un control médico previo y duran una o dos horas y se repiten cada 3-4 semanas hasta un total de 4-6 “ciclos” (es decir, entre 3 y 5 meses de tratamiento). La quimioterapia administrada para el cáncer de mama suele producir caída del cabello. En algunas personas provoca náuseas o vómitos, cambio en el sabor de los alimentos, cansancio, llagas en la boca y disminución de los glóbulos blancos (“las defensas”) con la posibilidad de que surjan infecciones. Estos efectos secundarios, cuando se producen, pueden ser controlados de manera muy eficaz por los profesionales que la atienden.

El tratamiento hormonal consiste en administrar medicamentos (generalmente en forma de pastillas) durante varios años (habitualmente de 5 a 10) para bloquear el efecto de algunas hormonas que favorecen el crecimiento del tumor. Aunque más leves, no están exentos de efectos secundarios, tales como sofocos, aumento de peso, proliferación del endometrio (el epitelio interior de la matriz), cambios en el deseo sexual, alteraciones del carácter, etc. lo que en ocasiones hace que haya que cambiar de medicamentos o atender a ciertos problemas específicos de los mismos.

¿QUÉ OTROS EFECTOS SECUNDARIOS TIENEN LOS TRATAMIENTOS?

El oncólogo y los demás profesionales sanitarios que la atienden le explicarán con más detalle los efectos secundarios del tratamiento y la forma de paliarlos o evitarlos. En general, la mayoría de los efectos secundarios pueden controlarse bien y son raras las complicaciones graves.AMPLIADO EN EFECTOS SECUNDARIOS DE LA QUIMIO.

¿CÓMO SE DECIDE EL TRATAMIENTO MÁS ADECUADO?

Durante todo el proceso, su situación y su tratamiento es evaluado y discutido por un “comité de mama” que se reúne periódicamente para ayudar a la toma de decisiones. El comité de mama lo constituimos los cirujanos, radiólogos, oncólogos (médicos y radioterápicos) y patólogos dedicados a esta enfermedad en nuestro hospital. El profesional sanitario que la atiende en cada momento tiene información sobre estas deliberaciones. En cualquier caso su opinión y su decisión (la de la paciente) es de la máxima importancia en cualquier momento de la asistencia que se le ofrece. No dude en comentarnos cualquier problema que pueda surgir en este sentido. Del mismo modo, no existe ningún problema en que, en cualquier momento que lo precise, pueda usted pedir una segunda opinión por otro profesional en este o en otro centro.

¿Y CUANDO ACABE EL TRATAMIENTO?

De forma rutinaria se le ofrecerán una serie de visitas de seguimiento (“revisiones”) en los Servicios de Cirugía y de Oncología y se le realizarán una serie de pruebas (análisis, mamografías, etc.) periódicas, cada 6 meses.

El objetivo tras finalizar los distintos tratamientos de su enfermedad, es que, poco a poco, se restablezca y se incorpore a su actividad habitual. Algunas secuelas precisan tratamiento o la readaptación de su vida social o laboral. Intentaremos también ayudarla en este sentido. Del mismo modo, la vivencia de la enfermedad y del tratamiento puede ocasionarle problemas de tipo emocional o psicológico que podemos ayudar a abordar.

No dude en comentarnos cualquier necesidad que sienta y que no hayamos atendido. Ése es, precisamente, nuestro trabajo