EL TRATAMIENTO QUIRURGICO (LA CIRUGIA DEL CANCER DE MAMA)

¿QUÉ OPCIONES DE CIRUGÍA EXISTEN?

Básicamente hay dos opciones: la llamada “cirugía conservadora” y la mastectomía.

La cirugía conservadora consiste en extirpar el tumor con un margen de tejido mamario sano, de forma que se conserva la mama (aunque se pierde un cierto volumen). La cicatriz se intenta posicionar de la forma más adecuada estéticamente en función de las posibilidades de resección del tumor. Cuando mayor es el tumor o en algunas localizaciones, las posibilidades de un resultado estético adecuado disminuyen, incluso si se recurre a asociar técnicas de reparación plástica (cirugía oncoplástica). El fragmento de mama que se extrae con el tumor se analiza al microscopio (anatomía patológica) para comprobar que los márgenes de la resección son suficientes y analizar otras características relevantes para el pronóstico y el tratamiento. Este proceso de análisis tarda unas semanas y, hasta entonces, no podemos estar seguros de que la cirugía haya sido suficientemente amplia y qué otros tratamientos habrá que aplicar posteriormente. Aproximadamente en 1 de cada 10 mujeres intervenidas mediante cirugía conservadora será necesario realizar una reintervención para ampliar estos margenes (o realizar una mastectomía definitiva si lo anterior no es posible). Además, la cirugía conservadora se acompaña prácticamente siempre de radioterapia (radiaciones) de la mama un tiempo después de la cirugía

foto tumor info
La mastectomía supone la extirpación completa de la mama, incluyendo la areola y el pezón: Supone la desaparición completa del volumen de la misma, quedando una cicatriz (normalmente horizontal u oblicua) en la parte anterior del tórax, sobre los músculos que cubren la parrilla costal. Puede o no asociarse a la reconstrucción de la misma en esa intervención (reconstrucción inmediata), diferirse para otro momento (reconstrucción diferida) o, simplemente, no realizarse ninguna reconstrucción. Cualquier proceso de reconstrucción hace más compleja la intervención, aumenta en cierta medida las posibilidades de complicaciones postoperatorias y, en ocasiones, puede retrasar el comienzo de otros tratamientos. [Esta información se amplía en otro documento y debe discutirla con detalle con su cirujano]

foto mastectomia info
Decisión del tratamiento quirúrgico: Se elige entre una y otra técnica en función de aspectos del tumor y de la propia paciente.  La opinión de la paciente es muy relevante, por lo que no debe extrañarse que se le pregunte en este sentido: no pretendemos eludir nuestra responsabilidad y le ofreceremos nuestro mejor consejo en función de lo discutido en el “comité de mama” (reuniones periodicas entre todos los profesionales donde se comenta cada caso de cáncer de mama para consensuar el mejor tratamiento: ver más adelante en este documento); aún así, insistimos, su opinión es muy valiosa para tomar esta decisión.

Cirugía sobre la axila en el cáncer de mama: La cirugía del cáncer de mama asocia, muchas veces, la extirpación de alguno o todos los ganglios de la axila del lado de la mama enferma. La técnica actual de “biopsia selectiva del ganglio centinela” puede utilizarse en muchos casos e intenta evitar las frecuentes secuelas de la extirpación completa de los ganglios de la axila. La biopsia selectiva del ganglio centinela tiene dos “tiempos”: inicialmente, generalmente el día antes de la intervención, un especialista, el médico nuclear, identifica cuál de los ganglios que se alojan en la axila es el principal (el centinela, es decir aquel cuya situación –puede estar sano o ser portador de una metástasis, es decir, de células del tumor de la mama– es capaz de predecir cómo es la de los otros ganglios). Esto se realiza mediante la inyección de una sustancia (un radiofármaco que emite una cantidad de radiación que se fija al ganglio centinela, pudiendo ser “fotografiado” (gammagrafía). Unas horas después, en el quirófano, el médico nuclear y el cirujano pueden identificar, aislar y extirpar ese ganglio que es analizado para averiguar si tiene o no células tumorales.

foto ganglio centinela
La linfadenectomía consiste en la extirpación de todos los ganglios de la axila en un territorio determinado, alrededor de la vena axilar. Generalmente se realiza cuando existen ganglios afectados (en número y cantidad relevantes) por el tumor en esta localización. En muchas ocasiones genera secuelas en la zona (molestias, dolor, alteraciones de la sensibilidad de la piel) o en el brazo (dolor, dificultad para el movimiento o aumento de volumen del mismo, el llamado “linfedema”). Es por ello que la linfadenectomía se evita siempre que resulta posible (sin sacrificar la seguridad oncológica).