HORMONOTERAPIA EN CANCER DE MAMA

 

 

Introducción

La hormonoterapia ha sido y es en la actualidad, una de las estrategias de tratamiento más importantes en el cáncer de mama

Para entender mejor, qué es y en que consiste la hormonoterapia puede ser de utilidad, antes de profundizar en el tema, desarrollar tres conceptos considerados importantes:

 

a.- Hormonas sexuales: Estas son sustancias  sintetizadas en unos determinados órganos o tejidos, fundamentalmente el ovario, pero también el tejido graso, y que tienen la capacidad de actuar modificando la función y/o el tamaño de otros órganos y tejidos.

 

Así por ejemplo, sabemos de la capacidad de los ovarios para producir de forma cíclica estrógenos y como estos tienen la capacidad de modificar la función y el tamaño del útero y de las mamas.

 

b.- Hormonodependencia es la característica que tienen algunos tejidos, órganos por la cual necesitan, de determinadas hormonas para el su correcto funcionamiento. En el caso de los tumores hormonodependientes, precisan el influjo hormonal para la supervivencia de la célula tumoral.

 

En ausencia de estas hormonas estos tejidos se atrofian y dejan de funcionar. Por ejemplo en ausencia de tetosterona la glándula prostática se atrofia

 

c.- Receptor Hormonal: Suele ser una proteína, situada en la célula, a través de la cual se fijan las hormonas y se transmite la señal a la célula para que crezca y duplique (Figura 1).

 

 

La ausencia de este tipo de receptores implica la una capacidad celular para desarrollar su función o crecer con independencia de las hormonas.

 HORMONOTERAPIA

Cáncer de mama como enfermedad Hormonodependiente

El cáncer se caracteriza, entre otros, por el crecimiento incontrolado celular. Si bien este crecimiento, no responde a los mecanismos normales de regulación, algunos tumores mantienen o desarrollan una dependencia a las hormonas para su crecimiento y diseminación.

Así por ejemplo, el cáncer de mama, cuyas células expresan receptores hormonales, mantiene la dependencia hormonal para su crecimiento. Es decir, precisan de determinadas hormonas, para el desarrollo tumoral y en ausencia de éstas, las células tumorales mueren.

Estas hormonas son fundamentalmente los estrógenos para el cáncer de mama, pero también la progesterona.

Para identificar la presencia de receptores hormonales en la célula tumoral, se usa una muestra del tumor, bien por biopsia o bien sobre el tumor ya extirpado. El patólogo, usará unas tinciones específicas (inmunohistoquímica) para determinar la presencia o no de estos receptores hormonales y cuantificará cuantos hay, así a mayor expresión de receptores el tumor será más hormonosensible.

Hormonoterapia

Se trata del tratamiento encaminado a suprimir la actividad hormonal, de tal forma que el tumor hormonodependiente quede deprivado de la acción hormonal. Existen diferentes formas de actividad de la hormonoterapia, que vamos a clasificar en los siguientes grupos:

A.- Aquellas que inhiben la producción hormonal

Estas estrategias van dirigidas a inhibir la producción de hormonas que producen los órganos sexuales como el ovario en la mujer premenopaúsica, es decir con ovario activo

Teniendo en cuenta esto, el primer tratamiento hormonal que se empleo a finales de siglo XIX fue la extirpación quirúrgica de los ovarios en la mujer con cáncer de mama, es lo que se denomina “castración quirúrgica”. Hoy en día se usa la castración química, mediante fármacos llamados análogos de LHRH (goserelina) que logran una anulación completa de la función de los ovarios.

En la mujer postmenopáusica, en la que los ovarios de forma natural dejan de funcionar, la producción de estrógenos se lleva a cabo en otros tejidos y como son la glándula suprarrenal y la grasa. En estos casos la actuación sobre los ovarios no es útil. Para esta situación, se emplean fármacos que bloquean la síntesis de los estrógenos. Estos fármacos se llaman Inhibidores de Aromatasa. Existen varios disponibles, en la actualidad los más empleados son anastrozol, letrozol y exemestano.

B.- Aquellas que bloquean la acción del receptor hormonal

El objetivo fundamental de esta acción es anular la función del receptor para estrógenos

Disponemos de fármacos muy útiles como son tamoxifeno y el fulvestrant.

Indicaciones de la Hormonoterapia

Como condición fundamental, previa a la decisión de utilizar la hormonoterapia, es necesario que el tumor exprese receptores hormonales (receptor de progesterona, de estrógenos o ambos).

-ADYUVANTE: La hormonoterapia se puede emplear en aquellas mujeres que han sido intervenidas y eliminada la enfermedad visible. En estos casos el tratamiento hormonal tiene el objetivo de tratar de evitar la reaparición de la enfermedad.

Se emplea de forma habitual un tratamiento durante al menos 5 años. Existen diferentes opciones. Será el oncólogo médico el que teniendo en cuenta las características del tumor y antecedentes previos, indique una u otra pauta de tratamiento.

-NEOADYUVANTE: para reducir el tamaño del tumor y permitir que tumores que eran inoperables por el tamaño, disminuyan lo suficiente para ser extirpados

-PARA ENFERMEDAD AVANZADA: actuando sobre la enfermedad metastásica diseminada, controlando las diferentes metástasis y por lo tanto controlando los síntomas derivados de estas, como puede ser el dolor por metástasis óseas,  aumentando también la supervivencia de aquellos pacientes que las padecen (tratamiento paliativo)

– QUIMIOPROFILAXIS: Por último algunos estudios han demostrado que los tratamientos hormonales se pueden emplear como tratamiento preventivo del cáncer de mama en aquella mujeres sanas con riesgo alto de desarrollo de cáncer de mama.

Efectos secundarios del tratamiento hormonal

La hormonoterapia es de forma general un tratamiento bien tolerado

No obstante, también pueden aparecer algunos efectos secundarios, en la mayoría de las ocasiones leves, que conviene conocer.

Existen una serie de efectos secundarios que son comunes y frecuentes a todas las modalidades de tratamiento hormonal y otros que son más específicos y dependientes del tipo de fármaco empleado.

Efectos Secundarios Comunes:

– Sofocos.

– Trastornos genito-urinarios como la sequedad vaginal o las cistitis de repetición.

– Disminución de la líbido.

– Astenia.

– Trastornos en el estado de ánimo.

– Artralgias y calambres.

– vello facial.

 

 

 

 

Efectos Secundarios Específicos:

Tamoxifeno

– Flebitis y Trombosis. Este es un efecto secundario muy poco frecuente pero importante. Por ello se recomienda que toda aquella mujer que este tomando tamoxifeno y que por cualquier motivo vaya a estar inmovilizada o sometida a una intervención quirúrgica, debe consultar con su oncólogo la posibilidad de suspender el tratamiento con tamoxifeno durante este periodo.

Igualmente hay que comunicar al oncólogo antes de iniciar tratamiento con tamoxifeno si se han tenido episodios previos trombosis o existen antecedentes familiares de trombosis.

– Alteraciones Ginecológicas: Pueden aparecer sangrados vaginales o desarreglos menstruales que se deben consultar con el ginecólogo. Se deben fundamentalmente a la presencia de una estimulación de endometrio (capa del útero que se descama durante la menstruación) el cual aumenta de tamaño. Esta situación se controla bien mediante ecografía ginecológica. También son frecuentes la aparición de quistes ováricos sobre todo cuando se utiliza el tamoxifeno en la etapa premenopáusica. La mayoría de estos quistes ováricos son pequeños y sólo precisan de un control ecográfico. Cuando son grandes o aumentan de tamaño, puede ser necesario suspender el tamoxifeno temporalmente.

– Se sabe también que el tamoxifeno puede producir tumores ginecológicos (menos del 1%), localizados fundamentalmente en el útero. Esto es infrecuente y este efecto no impide prescribir el fármaco debido a que los beneficios son mucho mayores. No obstante, el control ginecológico puede prevenirlo.

Inhibidores de Aromatasa (anastrozol, letrozol y exemestano)

- Osteoporosis: el uso de este tipo de fármacos puede generar la aparición de una osteoporosis, o el agravamiento de la que se tenía. Como recomendación se aconseja, tomar suplementos de calcio y vitamina D y en el caso de osteoporosis añadir un bifosfonato (fármaco empleado en el tratamiento de la osteoporosis oral, subcutáneo o intrevnoso).

Además de la pérdida de masa ósea pueden aparecer con cierta frecuencia dolores óseos, rigidez articular o tendinitis que se caracteriza por la aparición de dificultad para los movimientos de articulaciones predominantemente por las mañanas, que mejoran a lo largo del día y con los movimientos. Estos últimos efectos descritos, suelen ir mermando a lo largo del tratamiento.

–  También pueden aumentar los niveles de colesterol en sangre

Fulvestrant

El principal inconveniente es la administración intramuscular (mensual) aunque hay pacientes que prefieren esta forma de administración. Como efectos secundarios especificos para este fármaco, hay destacar sensación de astenia, cefalea o dolor en el lugar de la punción.

Análogos LHRH

Los efectos secundarios que se producen son los propios de la menopausia (ausencia de menstruación, sofocos, disminución de la libido, etc…). Se administran en inyecciones subcutáneas mensuales o trimestrales.